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TENDENCIAS
VITRINA CON HISTORIA

SIR KENELM DIGBY

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Hasta comienzos del siglo XVII el vino se envasaba en barriles porque el vidrio era demasiado débil; así y todo se estropeaba con demasiada frecuencia. 

Las aventuras del inventor de la botella de vino moderna

Amante de reinas, pirata y alquimista, esta es la historia de Sir Kenelm Digby, un noble inglés que cambió para siempre la historia del vino con la invención de la botella de vidrio "moderna". 

El protagonista de esta historia es Sir Kenelm Digby (1603-1665), noble inglés de espíritu aventurero e inquieto que nunca imaginó que tendría un papel clave en la historia de la industria del vino. 

En su juventud tuvo que fingir su propia muerte para escapar de las consecuencias de un romance con Marie de Medici, viuda de Enrique IV, rey de Francia. 

Luego de algunos años operando como pirata en el Mediterráneo volvió a Inglaterra y se dedicó a lo que era su pasión: la alquimia. 

Inventó “ el polvo de la simpatía” que se supone tenía propiedades curativas mágicas. Con los años, logró algo de fama que atrajo a varios “pacientes” entre los que se encontraba James Howell, un gerente de la fábrica de vidrio de Mansell, que no logró la cura que buscaba pero con quien forjó una gran amistad. 

En ese momento, el vino se envasaba en barriles porque el vidrio era demasiado débil; así y todo se estropeaba con demasiada frecuencia. En 1633 Digby y Howell sumaron sus conocimientos y experiencia y descubrieron que el calor de un horno podría aumentar mediante el uso de túneles para extraer el oxígeno y que mientras más alta la temperatura, más fuerte y grueso era el vidrio producido. Este fue el primer paso para el nacimiento de la botella de vino moderna.

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Digby diseñó una botella baja y curva, con un anillo de vidrio sólido alrededor del cuello para un tapón y proteger el vino del aire.

En un par de años Digby perfeccionó su técnica y logró producir una botella verde oscura o café que además, protegía al vino de los rayos ultravioleta y un distintivo “punt”, la depresión cónica en el fondo de la botella que fortalece su punto más débil. 

Digby abrió un horno en el bosque de Dean en Newnham-on-Severn, un área con abundante suministro de carbón, y resolvió el problema de cómo producir en masa botellas fuertes y baratas. Este tipo de botella permitió lo que hasta ese momento era imposible: almacenar vino con alta presión interna como los espumantes. 

En la actualidad la botella diseñada por Digby sería extraña, con un fondo grueso y el cuello corto, pero fue el comienzo de una verdadera aventura que logró extender las fronteras del vino a lugares que sin duda Sir Kenelm Digby nunca imaginó. 

En la actualidad la botella diseñada por Digby sería extraña, con un fondo grueso y el cuello corto, pero fue el comienzo de una verdadera aventura que logró extender las fronteras de vino a lugares que sin duda Sir Kenelm Digby nunca imaginó.